Los siete secretos de Bolonia (a mi manera)

Resulta algo absurdo llamar “secreto” a algo que podemos encontrar simplemente buscando la palabra “Bolonia” en Google. Pero aún así, lo que vengo a contaros en el post de hoy es mi experiencia visitando los siete “secretos” de Bolonia.
Peeeeero no son los típicos siete secretos que se encuentran en cualquier blog. No. Son mis siete recomendaciones personales. Probablemente haya quien no coincida conmigo, pero con esto es con lo que me quedo después de haber vivido poco más de 48 horas en la ciudad color naranja llenita de soportales.

Allá vamos:

1. Parco della Montagnola

Montagnola

También conocido como el “Giardino della Montagnola” es un parquecito situado entre “Via Indipendenza” y “Via Irnerio”, inaugurado en el año 1662. Es, por lo tanto, el más antiguo de Bolonia y también el más céntrico por lo que es perfecto para pasear bajo la sombra de los árboles o ver los puestos del mercadillo de los viernes.
En mi caso fue de los primeros “monumentos” que vi al llegar a la ciudad, ya que se encuentra de frente en el camino de la estación de trenes a la estación de autobuses. Como parque no tiene mucho más misterio. Es eso, un parque, con su césped, sus fuentes, sus bancos, sus estatuas, sus árboles…
¿Lo más curioso? Se convirtió en una zona elevada en comparación con los alrededores a causa de la acumulación de escombros y basura durante la Edad Media. Es decir, que no es una colina 100% natural, sino que básicamente al ver que tenían una gran montaña de desechos, decidieron cubrirla y hacer un parquecito mono para no estropear la vista a la entrada de la ciudad.

2. Las tres flechas

Las tres flechas
Este es de los secretos “oficiales” de Bolonia, pero también he querido incluirlo en mi lista personal. La historia de estas flechas es la siguiente: La leyenda cuenta que tres arqueros se acercaron a este soportal para matar al señor que vivía allí (he intentado buscar por todos lados el por qué, pero no tengo ni idea). El caso es que estaban a punto de lanzar sus flechas a este señor cuando en ese preciso instante fueron distraídos por una joven que se asomó desnuda desde una ventana del pórtico vecino. Los tres asesinos se distrajeron y las flechas acabaron clavadas en el techo. Siglos después, las flechas siguen estando en ese techo de madera en la Strada Maggiore, a la altura del pasaje Corte Isolani.
Yo puedo asegurar que hay al menos dos flechas ahí clavadas. Una a la altura de la tercera viga y la otra entre la 5ª y la 6ª si no recuerdo mal. Pero ni rastro de la tercera. Es más, hablando con más gente comprobé que no soy la única que sólo ve dos. ¡Si alguien consigue ver las tres, que me indique cómo y dónde!
Como atracción turística no da para mucho más, y si tienes mala vista o problemas en el cuello, directamente ni te la recomiendo porque te costará bastante encontrarlas y tendrás que estar un buen rato mirando hacia arriba.
Eso sí, para que no consista sólo en dejarse el cuello buscando las flechas, recomiendo avanzar por el portal que hay bajo las flechas. Descubriréis un pasaje chulísimo que da a varios restaurantes, negocios, galerías, patios interiores… y llega a la calle paralela.

3. Tagliatelle al ragù en Osteria dell’Orsa

Pasta al ragu
No puedo compararlo con otros restaurantes de Bolonia porque sólo he estado en este y en la pizzería Spacca Napoli (pero comiendo pizza, no pasta) así que no puedo asegurar que sea el mejor, peeeero sí que puedo decir que está QUE-TE-CAGAS. Fui a comer con dos compañeros del Intercambio Juvenil en el que participé hace poco y hablo por los tres a la hora de decir que el sitio está muy muy guay y la pasta muy muy buena. Se trata, como veis en el nombre, de una Osteria. Yo hasta que fui a Italia no tenía ni idea de qué era una Osteria, así que por si acaso hay alguien en una situación similar, me explico: una Osteria es el típico lugar antiguo de ambiente rústico donde se sirven solo unos pocos platos del día. Lo que vendría siendo una taberna, más o menos, con su comida casera y sus mesas con bancos corridos.
Pero la peculiaridad que tiene la Osteria dell’Orsa es que es conocida entre los boloñeses (y los turistas nivel pro) como el sitio donde sirven la mejor pasta al ragù (conocida mundialmente como “a la boloñesa”) de Bolonia. Y DOY FE. La pasta es casera y fresca, la salsa está deliciosa (y te ponen la cantidad justa para que se impregne todo pero sin llegar a ser salsa con un poco de pasta) y te ponen un tarrito de parmesano a compartir con tu mesa para poner la guinda a este platazo. Os aseguro que una se queda tan a gusto sólo con ese plato, pero si hay más hambre, hay varias cosas más en la carta que fijo que están igual de buenas.
¿Lo mejor? El plato de tagliatelle al ragù cuesta sólo 6 euritos. O sea que por menos de 10 comes y bebes sin problemas. Y una cosa que también me gusta mucho es que comes en mesas compartidas y eso tiene su encanto.
¿La única pega? La localización. Y os lo dice una que se suele orientar muy bien. Pero entre que en Bolonia todas las calles parecen iguales y que en la zona en la que se encuentra la Osteria las calles no siguen ningún orden ni lógica, nos resultó un poco difícil encontrarla. Pero, sin duda, merece la pena.

Está abierta todos los días de 12:30, se encuentra en Via Mentana, 1 40126 Bologna y el teléfono es +39 051 231576 (pero ojo, que no admiten reservas).

4. Las mejores heladerías de Bolonia: Cremeria di Santo Stefano y Cremeria Funivia

Helado
Y no lo digo yo, sino que cuentan con la aprobación de uno de los chicos que conocí en el Intercambio y que ha vivido 3 años en Bolonia.
La primera está en (como bien dice su nombre) la Via Santo Stefano, nº70. Pero no es una heladería normal y corriente sino que se trata de un “Laboratorio creativo de helado y chocolate”. ¿Qué más se puede pedir? Tienen unos 20 sabores a elegir, a cada cual más original, y están buenísimos. Por lo que tengo entendido, van cambiando cada cierto tiempo e incluso hacen helados especiales con productos autóctonos (en su Facebook he visto que han llegado a tener helado de ricotta de Ca’ Bortolani, el sitio donde estuvimos en el Intercambio 😀 ).

La segunda, Cremeria Funivia, está a pocos minutos de la Piazza Maggiore y también tiene unos 20 sabores distintos a elegir de delicioso helado artesano. Aquí además de helados también se pueden encontrar sorbetes y pasteles, pero por mi parte solo puedo hablar del helado de pistacho y avellana. Es-pec-ta-cu-lar. Y algo que coincide en ambas heladerías es que no me parecen caras en absoluto. Una tarrina “pequeña”, pero de la cual sobresale más de lo que cabe en la propia tarrina, ronda los 3€. Más o menos lo mismo que una triste tarrina de helado prefabricado en cualquier heladería española. A mi modo de ver, la única que le puede hacer competencia (y que por suerte me pilla a sólo un par de calles de distancia) es Qvo Helado Artesano de Altea. Llevo toda la vida queriendo probar el auténtico helado italiano ¡y resulta que es igualito al que tomo todos los años de marzo a octubre!

5. Piazza Santo Stefano y las 7 iglesias

Siete iglesias
La Piazza de Santo Stefano es conocida localmente como la Piazza de la Sette Chiese (Plaza de las Siete Iglesias), a pesar de que en la actualidad sólo se conservan cuatro de ellas. Lo que en un principio parece una iglesia normal y corriente, se convierte en un entramado de templos y patios unidos los unos con los otros para crear esta Basílica de San Stefano (nombre que recibe este conjunto). Las cuatro iglesias son las siguientes: Iglesia del Crucifijo, Iglesia del Santo Sepulcro, Iglesia de la Trinidad e Iglesia de San Vitale e Agricola. Cada una de ellas con su forma y estilo propio dan lugar a un complejo religioso medieval con un encanto especial y un silencio absoluto que da ganas sacar un libro y ponerse a leer tranquilamente.

6. La Finestrella, ventana al único canal de Bolonia

Finestrella
Este también es otro de los siete secretos oficiales y más conocidos de Bolonia. Se trata de una puertecilla a la altura de la cabeza en mitad de la pared de Via Piella. Yo, ingenua, pensaba que sólo se podía ver eso que escondía a través de ella, pero si giráis en redondo veréis exactamente lo mismo sin necesidad de asomaros a ninguna ventana: un canal. Parece ser que hace siglos Bolonia era cruzada por una gran cantidad de canales, y la apodaban la “pequeña Venecia”. Poco a poco, todos ellos se fueron cubriendo excepto este.

Finestrella

Este canal se llama Canale delle Moline y como he dicho es uno de los pocos tramos de agua corriente que no se cubrieron entre principios del siglo XX y la posguerra. El Canale delle Moline es una extensión del Canale di Reno. Según la web oficial de Bolonia, se puede ver también a través de pequeñas ventanas en Via Oberdan y Via Malcontenti, pero sobre eso no puedo opinar porque sólo estuve en Via Piella. ¡Os animo a descubrir si es verdad!

7. Làbas Occupato

labas
Làbas Occupato es un espacio ocupado y de gestión colectiva que se encuentra en la Via Orfeo. Es un espacio que abarca aproximadamente 9.000 metros cuadrados en el corazón Bolonia y que ha sido devuelto al barrio, a la comunidad. El objetivo de Làbas es luchar contra la actual pobreza, la exclusión, el racismo, la inseguridad, la devastación ambiental y cultural.

comida labas
Pero eso no es todo. Los miércoles a partir de las 17:30 se monta un mercadillo alternativo/ecológico que me recuerda muchísimo al de EcoAltea. Hay muchísimos puestos de comida deliciosa en los que poder cenar por menos de 6€, cerveza artesana, pizza casera, artesanía y música en directo. Es una auténtica pasada el ambiente que se crea allí. Los puestos de comida forman parte de la Asociación CampiAperti de Bolonia, una agrupación de agricultores y ganaderos locales que ofrecen productos orgánicos de km0. Por ejemplo Lucrezia, la dueña de la casa (La Lodola) en la que estuvimos en el intercambio en Bolonia, forma parte de la asociación y allí que estaba ella vendiendo bocatas de queso hecho con la leche de sus ovejas y salsa de espárragos de su campo. Deliciosos, por cierto.

Sin duda Bolonia es una ciudad mágica que espero poder seguir descubriendo en el futuro. Por ahora me quedo con los buenos recuerdos que he creado en ella ❤

¿Conocíais alguno de los secretos que he seleccionado? ¿Echáis de menos algún otro rincón mágico de Bolonia? ¿Por qué narices le llamamos Bolonia si en italiano se pronuncia Boloña?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s